
Pequeños descuidos que arruinan un buen mate sin que te des cuenta. La buena noticia: todos tienen solución.
1. Agua hirviendo
El error más común. El agua muy caliente quema la yerba y el mate sale amargo. Sácala del fuego antes del hervor, cuando aparecen las primeras burbujas.
2. Mover la bombilla
Una vez que la pusiste, no la toques. Moverla tapa el filtro con polvo y el mate se lava antes de tiempo.
3. Cebar siempre en el mismo lugar… con demasiada agua
Echa el agua siempre sobre la bombilla, en la parte húmeda, pero de a poco. Así la yerba seca del otro lado se conserva para más adelante y el mate dura mucho más.
4. No armar la ladera
Cargar la yerba pareja y sin inclinar hace que se moje toda de golpe. Inclínala hacia un costado para tener siempre yerba fresca a mano.
5. Apurar los primeros mates
Los primeros mates son los más fuertes. Dales su tiempo y no te asustes: a partir del tercero, el sabor se equilibra.
Corrige estos cinco y vas a notar la diferencia en el primer mate. Lee la guía para cebar el mate perfecto.


